¿Te interesa la oferta?

En el proceso de “encontrar empleo” hay una fase muy importante, que es la de estar seguro sobre a qué oferta quiero aplicar. Si has leído mis posts anteriores, ya sabes que lo tendrás mucho más fácil si ya has hecho el ejercicio de reencontrarte contigo mismo y definir tu propósito.

Si no lo has hecho, probablemente estés aplicando a ofertas de trabajo sin ton ni son. Has transformado la búsqueda en acciones compulsivas de envío del CV sin sentido, y esto sólo te produce frustración y la aparición de sentimientos negativos.

Así que, sin negar que yo también he caído en eso, voy a compartir contigo qué hago yo cuándo leo ofertas y pienso si me interesan o no.

Lo primero, he establecido un momento de la semana en la que dedicarme a leer ofertas de empleo: los lunes por la tarde. Aunque el cuándo es irrelevante, sí es importante establecer un momento único de atención y dedicación absoluta a las ofertas. Así evito caer en la tentación de leerlas sin la atención debida, evito el no reflexionar sobre si realmente me interesa o no, y evito el aplicar sin ton ni son. Las alertas de empleo que llegan a través de Linkedin, Infojobs etc…me causan un efecto similar al de un bombardeo emocional.

No quiero decir que tengas que hacer lo mismo que yo, siempre y cuando realmente leas la oferta y reflexiones sobre lo que hay detrás de ella antes de enviar tu CV. Vamos entonces a lo segundo que hago: mirar la oferta por arriba y por debajo, destriparla, para intentar saber qué hay detrás.

Me fijo en el nombre de la empresa (si está publicado) y lo busco en internet. La web de la organización te da un montón de información valiosa…. En mi caso, me fijo sobre todo en cómo tienen o si tienen establecido el “quiénes son”, “sus valores”, el “trabaja con nosotros”. Pero claro, me dedico a los recursos humanos… Cada palabra me dice algo sobre lo que me puedo encontrar, si nos convence o no ya es decisión de cada uno.

Leo con muchísima atención el párrafo inicial (si lo hay) de por qué buscan la posición, a quién se reporta, etc… Si esto no está descrito en el anuncio ya tengo también mucha información acerca de la madurez de la organización.

Tercero, la enumeración de funciones. Y en esto amigos, es donde se nota la “pasión” y el espíritu del puesto. Vuelvo a lo que ya te comenté sobre la descripción de tus propias habilidades en tu CV. Por ponerte un ejemplo, no siento lo mismo si leo “buscamos un Responsable de Recursos humanos” que si leo “buscamos un/a Responsable de Recursos Humanos que acompañe a la organización en su transformación cultural hacia la eficacia”.

No puedes pretender que las funciones estén todas descritas y que el contenido del puesto después sea exactamente eso. Las funciones cambian con el paso del tiempo. Lo importante en este caso es entrever el grado de responsabilidad, la interacción con el resto de miembros de la organización, en definitiva, si se corresponde a tu experiencia profesional.

La descripción de las habilidades que se requieren te dirá mucho del “momento vital” de la organización. Si la empresa está en una fase dura, por llamarlo de algún modo, o si por el contrario está en una fase de crecimiento y bonanza. Por lo menos en la posición que yo desempeño, la fase dura está muy relacionada con demanda de habilidades de negociación con sindicatos, y la fase de bonanza con habilidades de desarrollo, creatividad y construcción en general.

Según el nivel de la posición a ocupar encontrarás o no las condiciones económicas, beneficios sociales, etc. Esto es algo que no tienes que pasar por alto. Representan un límite, ponle la debida atención y no pierdas el tiempo si no lo puedes aceptar.   

Después de leerlo todo, cojo mi CV, y lo comparo…. ¿Realmente puedo encajar? Cuales son mis puntos fuertes, qué piden que no he desarrollado ni por asomo… Y finalmente tomo la decisión de enviarlo o no.

No te voy a negar que he enviado CVs ya sabiendo que mi perfil profesional no encajaba, y que era muy probable que no me llamaran. De hecho, cuándo me ha llegado el email diciéndome aquello de “gracias por tu interés en…. lamentablemente tenemos que comunicarte que no tu perfil no encaja con lo que buscamos…” y aunque no pueda evitar esa pequeña punzada de dolor que produce el rechazo, no he podido evitar sonreír ¿A quién estaba engañando? ¡A mi misma! Vaya pérdida de tiempo ¿No crees?

Este post sólo pretende abrirte los ojos a la sinceridad contigo mismo. Y a que evites, o reconozcas por lo menos, cuándo te estás haciendo daño. Encontrar empleo es una etapa muy dura y difícil emocionalmente, no te lo pongas más difícil con fracasos anunciados.

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